Coco Zavala
Autor: Coco Zavala
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Consultora Mindfulness
Coco Zavala tiene especialidad en justicia alternativa, practicas restaurativas, sistema penal acusatorio, competencias y habilidades de mediador, sabiduría para curarse del sufrimiento y consultora de Mindfulness Transpersonal.
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“Un camino de diez mil kilómetros, comienza con un solo paso”

Proverbio Chino

“Hubo una vez un hombre que fue herido por una flecha envenenada. Sus familiares y amigos le querían procurar un médico, pero el hombre enfermo se negaba, diciendo que antes quería saber el nombre del hombre que lo había herido, la casta a la que pertenecía y su lugar de origen. Quería saber también si este hombre era alto, fuerte, si tenía la tez blanca u oscura y también quería saber con qué tipo de arco le había disparado, y si la cuerda del arco estaba hecha de bambú, de cáñamo o de seda. Decía que quería saber si la pluma de la flecha provenía de un halcón, de un buitre o de un pavo real, así como si el arco había sido usado para dispararle era un arco común, uno curvo o uno de adelfa y todo tipo de información similar…..el hombre murió sin saber las respuestas”

La parábola de la flecha envenenada, nos remite a cuán importante es dejar de lado lo innecesario e intrascendente, para centrarnos en lo realmente importante.

Vivimos por lo regular en el automatismo y presos de los venenos mentales que nos causan sufrimiento (apego, odio, ignorancia, orgullo, envidia) que dejamos de prestar atención al momento presente y nos enfrascamos - como el hombre herido de la parábola- en actitudes absurdas que nos conducen a callejones sin salida que aumentan el peso de la carga que llevamos, entorpeciendo con ello nuestro caminar.

Para que nuestro andar sea ligero, es indispensable, hacer un alto en nuestra cotidianeidad e identificar nuestras luces y nuestras sombras, y más allá del juicio, aceptarnos con ellas para poderlas integrar y trascender, y soltar todo aquello que no nos corresponde.

Reconocer que la vida es lo que transcurre en este momento, que somos mortales, que nada nos es asegurado, y en esa impermanencia fluir con ella hacia la liberación.