Coco Zavala
Autor: Coco Zavala
Email:
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Consultora Mindfulness
Coco Zavala tiene especialidad en justicia alternativa, practicas restaurativas, sistema penal acusatorio, competencias y habilidades de mediador, sabiduría para curarse del sufrimiento y consultora de Mindfulness Transpersonal.
Más artículos...

La buena comunicación depende en tener buen corazón”.

Lama Zopa Rinpoche

.

Una fuente de conflicto o de felicidad es la comunicación. Es decir, qué digo, cómo lo digo y desde dónde lo digo.

Obviamente la verdad es incuestionable y preferible ante cualquier mentira, lo importante es la forma en que la comunico.

Es frecuente encontrarnos a personas que van por la vida enarbolando un estilo de comunicación basado en su lema de “yo soy así y digo las cosas como son”, y en esa forma de transmisión,  se pierden en el mensaje sin percatarse que lastiman a otros y pueden ocasionarse incluso problemas a nivel relacional e inclusive más allá; ojo, esto no quiere decir que a partir de hoy comiences a mentir, sino a buscar una forma empática de comunicación, por ello la invitación es prestar atención a los mensajes que transmitimos de forma intrapersonal e interpersonal, para detectar qué digo y la forma en que lo hago, y a colación te dejo por aquí un cuento de la sabiduría ancestral que nos ejemplifica ésta reflexión:

“Un Sultán soñó que había perdido todos los dientes. Al despertar, ordenó llamar a un sabio para que interpretase su sueño.

- ¡Qué desgracia Mi Señor! -exclamó el Sabio- Cada diente caído representa la pérdida

De un pariente de Vuestra Majestad!

¡Qué insolencia! - gritó el Sultán enfurecido. ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa?.......    ¡Fuera de aquí!

Llamó a su guardia y encargó que le dieran cien latigazos.
.Más tarde mandó que le trajesen a Nasrudín y le contó lo que había soñado. Este, después de escuchar al Sultán con atención le dijo:

- ¡Excelso Señor! Gran felicidad le ha sido reservada. El sueño significa que sobrevivirás a todos vuestros parientes. Se iluminó el semblante del Sultán con una gran sonrisa y ordenó que le dieran a Nasrudín cien monedas de oro. 

Cuando el mullá salía del Palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado:
- ¡No es posible! La interpretación que habéis hecho de los sueños es la misma que el primer Sabio. No entiendo porque al primero le pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro.

- Recuerda bien amigo mío, respondió Nasrudín, que todo depende de la forma como se dicen las cosas.